Lo dijo Fernando Rodríguez durante la inauguración: es falso eso de que en el mundo del diseño «el que sabe, trabaja; y el que no sabe, enseña». Una refutación a ese viejo adagio se halla actualmente en la Galería Códice de la Escuela de Diseño del INBA, que albergará durante unas semanas el trabajo profesional reciente de algunos de sus profesores. En ella, por haberme integrado este semestre a sus filas, participo con una impresión en gran formato de Fondo (en realidad, una adaptación de lo enviado a Tipos Latinos).
El detalle curioso: como la EDINBA forma parte de las instituciones que han comenzado a emplear la familia que Gabriel Martínez Meave produjo para el gobierno federal, la cédula introductoria —que consigna a todos los expositores— me dio la oportunidad de ver por primera vez mi nombre compuesto en Presidencia.